martes, 25 de octubre de 2011

Jóvenes y Sustentabilidad

“El hombre, desde que es hombre, ha intervenido en la naturaleza a través de sus cosmovisiones, sus instintos, sus deseos, sus codicias y sus solidaridades. La historia humana ha sido un largo proceso de coevolución de la naturaleza y la cultura” Enrique Leff
 
La especie humana desde su aparición ha ido modificando su entorno con el objetivo de hacerlo más cómodo, de convertirlo en su hogar.

Estas intervenciones han provocado la pérdida de ecosistemas, hábitats, especies (animales y vegetales), ha modificado el curso de los ríos, ha degradado el suelo para extraer sus ricos minerales, ha contaminado el aire al generar procesos de combustión poco eficientes, ha devastado densos bosques convirtiéndolos en desiertos. Todas estas acciones están poniendo en riesgo a la especie humana y no a la Tierra.

Ante estos cambios la Tierra como un superorganismo vivo ha comenzado a mostrar los efectos provocados por el uso indiscriminado de los sus recursos, y que en las últimas décadas se han incrementado debido a los estilos de consumo, principalmente de los países desarrollados, y en parte de los países en vías de desarrollo.

Cada día se vuelve más común escuchar en las noticias, sobre el aumento de fenómenos meteorológicos extremos, como lluvias atípicas, sequías prolongadas, huracanes cada vez más intensos, de igual forma leemos notas que reafirman la desaparición de glaciares, el desprendimiento de grandes bloques de hielo de los polos, el aumento del nivel del mar; así como aumento en los niveles de gases contaminantes en la atmósfera, la escasez y contaminación del agua, entre otros.

Todos estos acontecimientos generar diversos problemas sociales, económicos y ecológicos, mismos que como nunca en la historia ponen en una situación de riesgo a miles de millones de seres humanos.

 

La Tierra es nuestra casa, es un ente perfectamente diseñado para contener dentro de ella “vida”, la especie humana es sólo una parte de la gran familia de seres vivos que existen en nuestro planeta, y como miembros con el más alto nivel de “conciencia”, de esta vasta familia, es nuestro deber generar aquellas soluciones y alternativas ante los problemas ambientales que hemos provocado.

Es necesario reformular nuestra escala de valores ante nuestro entorno, ante nuestra casa, ante nuestra Tierra. Y una vez que comencemos a reconocernos parte de esta gran familia y a reconocer nuestros roles de responsabilidad, respeto y amor con nuestro entorno podremos adquirir un compromiso real con nosotros mismos y con los nuestros con el objetivo de proteger, cuidar y salvaguardar nuestra casa y nuestra calidad de vida.   

 
México vive hoy en día un proceso de evolución, cada día se va despertando en sus habitantes una conciencia colectiva, los años que estamos viviendo, estos 100 años de ciclo histórico en nuestro territorio, nos convoca a generar un movimiento que sea escuchado una evolución necesaria para cambiar lo que no nos gusta a través de la participación social y la negociación, de espacios y procesos democráticos, de tolerancia, de inclusión, de respeto, de armonía y  de compromiso.

El momento histórico, repito, nos convoca a corresponsabilizarnos de los problemas que hemos generado como especie, de tomar acción, no sólo en materia ambiental, sino en todos y cada  uno de los ejes claves para el desarrollo del país.

En este marco es imprescindible que los jóvenes en Puebla puedan unirse a este discurso, que formen parte de los miles de mexicanos y millones de habitantes del planeta que ejercen presión a los gobiernos para tomar acuerdos jurídicamente vinculantes, que obliguen a las potencias a disminuir sus emisiones, y que permitan bajo esquemas regulatorios el desarrollo de países en vías de desarrollo, pero principalmente de acuerdos que busque mejorar genuinamente la calidad de vida y las condiciones ambientales de nuestro planeta.

Sin embargo, como bien sabemos, los gobiernos no son los únicos responsables de dictar o llevar a cabo las políticas públicas en materia ambiental, existe una corresponsabilidad inadvertida que día a día debe ir construyéndose a través de la participación activa de la sociedad en la vigilancia y cumplimiento de dichas políticas. Y dentro de esa sociedad nos encontramos nosotros los jóvenes, un importante grueso de la población mexicana que continuamente esta insertándose en diversos espacios de toma de decisión, nosotros los jóvenes que no somos ningún futuro, somos el presente de esta nación, que demanda re-evoluciones sociales, políticas, educativas, económicas y ambientales.


lunes, 24 de octubre de 2011

Ciudadanía Ambiental Global

En el pasado post definimos el concepto de ciudadanía ambiental global, pero ¿cómo surge? y ¿qué busca? La idea de la ciudadanía ambiental global se deriva de la incorporación de la dimensión ambiental al concepto de “ciudadanía global” (Edwards y Gaventa, 2001). 


Apartir de esta incorporación el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) desarrollo un programa que busca incorporar tanto al Estado (sector estatal) representado por las instituciones relacionadas al medio ambiente, como a la ciudadanía (sociedad civil) representada por las redes de parlamentarios, gobiernos locales, líderes religiosos, consumidores, radios comunitarias y educadores, este programa arrancó en 2003 en países como: Argentina, Chile, Costa Rica, Cuba, Ecuador, México y Perú. 

Tomaremos entonces la información de estre proyeto (Ciudadnía Ambiental Global, PNUMA) para definir algunos conceptos, y a partir de ahí tomaremos otra definición para poder aclarar esta idea que cada día permea más a la sociedad, esto es resultado del interés de diversos grupos desde hace más de 40 años por evidenciar la falta de participación e igualdad en la toma de decisiones bajo la idea de progreso y desarrollo del modelo civilizatorio occidental que a la postre ha demostrado su ineficacia, al haber separado de la ecuación al medio ambiente, estableciéndolo en ocasiones como la fuente inagotable de recursos y por otro lado como el gran depositorio de residuos generados por las diversas actividades que realizamos. 

Ciudadano Ambiental

Un ciudadano ambiental debe ser un ciudadano crítico y consciente que comprende, se interesa, reclama y exige sus derechos ambientales y que a su vez, está dispuesto a ejercer su propia responsabilidad ambiental.

Ciudadanía Ambiental Global

Parte del concepto explícito de los derechos y responsabilidades de cada actor social frente al medio ambiente, así como de dos nociones claves involucradas en el concepto del ciudadano: igualdad y participación.

"La Ciudadanía Ambiental Global sugiere no solo el hecho de ser ciudadanos de un país, sino que somos ciudadanos globales, así mismo describe las obligaciones éticas que nos vinculan tanto con la sociedad como con los recursos naturales del planeta de acuerdo con nuestro rol social."



La Ciudadanía Ambiental Global significa adquirir un mejor conocimiento del medio ambiente y utilizar esa información y conocimiento del medio ambiente como herramienta para una acción ambiental ciudadana responsable, tanto individual como colectiva. La evolución de la vida en sociedad que revaloriza el contenido de la relación político-sociales entre individuos y grupos, en la perspectiva de construir un nuevo pacto social en el que el ambiente sea un factor básico a preservar y, con ello, asegurar la sobrevivencia de la propia sociedad.
 
La ciudadanía global ambiental —sin importar cómo la defina PNUMA o cualquier otra organización internacional o local— implica la atención desde lo local a los temas globales ambientales. Requiere de la decidida participación de la sociedad civil organizada en los ámbitos internacionales.

Es una realidad que la sociedad civil está jugando papeles catalíticos en la modificación de comportamientos corporativos más amigables al ambiente, mediante una formaemergente de “regulación civil”, en la cual la formación de coaliciones (organización) juega un papel decisivo para lograr establecer estándares de comportamiento corporativo que sea responsable y sustentable.

Fuente: Pacheco Vega, Raúl, "Ciudadanía ambiental global. Un recorte analítico para el estudio de la sociedad civil transnacional", Espiral Estudios sobre Estado y Sociedad, Vol. XII No. 35, Ene/Abr 2006

jueves, 20 de octubre de 2011

Aldea Juvenil hacia la Sustentabilidad





La aldea juvenil hacia la sustentabilidad es un espacio que busca mediante la colaboración de diversas dependencias de gobierno, organizaciones de la sociedad civil e instituciones, promover la ciudadanía ambiental global entre la juventud del Estado de Puebla .


"Ciudadanía ambiental global significa adquirir un mejor conocimiento del ambiente y utilizar esta información como herramienta para una acción ambiental ciudadana responsable, tanto individual como colectiva. Promoviéndose como una evolución de la vida en sociedad que revalorice el contenido de la relación político-social entre individuos y grupos, en la perspectiva de construir un nuevo pacto social en el que el ambiente sea un factor básico a preservar, y con ello, asegurar la sobrevivencia de la sociedad"


Bajo este marco es indispensable involucrar a la juventud y desarrollar capacidades para hacer frente a los desafíos ambientales del presente, como la degradación de los ecosistemas debido a actividades humanas, la excesiva generación de residuos, o la vulnerabilidad de los sistemas socio-ambientales antes el cambio climático.


El objetivo principal de la aldea es el de "promover en la juventud diversas alternativas y herramientas que integre una visión hacia la sustentabilidad, mediante la capacitación con talleres, demostraciones sobre una vida sana y sustentable, y la alimentación del espíritu a través de la cultura.
El evento se realizó el pasado 24 de septiembre de 2011 en las instalaciones del Insituto Poblano de la Juventud, y contó con la participación de 750 jóvenes, 266 de ellos participaron en talleres ofrecidos por organizaciones participantes.